Rory McIlroy, reconocido golfista profesional, hizo comentarios contundentes sobre su postura hacia el circuito respaldado por Arabia Saudita, LIV Golf. Durante el Genesis Scottish Open, McIlroy afirmó que si LIV Golf fuera la última opción para jugar al golf en el mundo, él preferiría retirarse. Estas declaraciones surgieron después de que se revelaran conversaciones por correo electrónico en una audiencia del Senado de Estados Unidos sobre la posible participación de McIlroy y Tiger Woods como propietarios de un equipo de LIV Golf.

El golfista norirlandés se pronunció sobre la situación actual del golf profesional, expresando sentimientos de apatía y descontento. Aunque admitió no haber seguido de cerca las audiencias del Senado, McIlroy afirmó haber estado involucrado en negociaciones y discusiones durante el último año, lo cual lo había llevado a desarrollar una cierta desgana hacia el tema. Sin embargo, dejó claro que seguiría jugando al golf mientras pudiera hacerlo y se mostró feliz de ser un golfista profesional.

A pesar de las críticas y las opiniones negativas que surgieron en torno al comisionado Jay Monahan y al acuerdo negociado con el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, McIlroy no estaba dispuesto a condenar a la burocracia. Reconoció que el PGA Tour y sus líderes estaban tratando de hacer lo correcto para el bienestar del tour y de los jugadores. Aunque entendía las preocupaciones planteadas por otros golfistas, no estaba dispuesto a unirse a las críticas hacia Monahan y destacó que el PGA Tour estaba negociando su supervivencia, lo cual era comprensible desde el punto de vista empresarial.

McIlroy reiteró su apatía hacia el ruido y las polémicas que rodean el golf profesional en este momento. Mientras los torneos en los que participa sigan existiendo, él estará feliz de jugar y seguirá esforzándose por mejorar su juego. Si bien ha tratado de asumir un papel de liderazgo en el pasado, se dio cuenta de que no importaba lo que hiciera o dijera, siempre habría diferentes opiniones y puntos de vista. Reconoció que los jugadores tendrían que luchar por lo que quisieran en el futuro y que cada uno tomaría decisiones según sus propios intereses.

En resumen, Rory McIlroy expresó su insatisfacción hacia LIV Golf y su desgana hacia la situación actual del golf profesional. Aunque se mantuvo firme en su posición y afirmó que se retiraría si LIV Golf fuera su única opción, también reconoció la complejidad de las negociaciones y los desafíos que enfrenta el PGA Tour. McIlroy dejó en claro que, a pesar de las controversias y las críticas, seguirá jugando al golf y enfocándose en mejorar su juego, manteniendo una actitud apática hacia el ruido mediático que lo rodea.

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